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Actualidad de Mercados

La inflación en México sube a 3.45% anual en septiembre, impulsada por jitomate y cebolla

Portal Financiero 5 min de lectura
Jitomates frescos exhibidos en un mercado, uno de los productos que más influyeron en la inflación de septiembre

Jack Gavigan — Wikimedia Commons — CC BY-SA 3.0

INEGI reportó que el INPC aceleró por segundo mes consecutivo, aunque la inflación subyacente se moderó a 3.75% anual, señal de que el repunte se concentra en productos agropecuarios.

La inflación repunta por segundo mes consecutivo

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó el 8 de octubre su reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondiente a septiembre de 2026. Según el organismo, la inflación general anual se ubicó en 3.45%, frente al 3.26% registrado en agosto, con lo que acumula dos meses consecutivos de aceleración. El INPC alcanzó un nivel de 146.075 puntos, lo que representó un incremento de 0.42% respecto al mes anterior.

Para dar contexto, la cifra de septiembre de 2026 se compara con el 3.76% anual que INEGI reportó para el mismo mes de 2025, por lo que la inflación general sigue por debajo del nivel de hace un año, aunque la tendencia reciente apunta al alza.

Qué impulsó el alza: jitomate y cebolla

De acuerdo con el desglose del INPC, buena parte del repunte mensual se explica por el comportamiento de productos agropecuarios específicos. El jitomate fue uno de los productos con mayor incremento de precio dentro de la canasta, seguido por la cebolla, ambos dentro del componente no subyacente del índice, que es el más volátil porque incluye agropecuarios y energéticos.

Ese componente no subyacente subió a 2.45% anual en septiembre, un salto frente al 1.13% del mes previo. En contraste, la inflación subyacente —que excluye los precios más volátiles y es la que más vigila Banxico para sus decisiones de política monetaria— se moderó a 3.75% anual, desde 3.88% en agosto. Es decir, el componente que mejor refleja presiones de fondo en la economía continuó cediendo, mientras que el repunte general vino principalmente de choques de oferta en frutas y verduras.

La trayectoria reciente

El dato de septiembre confirma una tendencia de aceleración gradual que ya se observaba desde mediados del año: la inflación anual pasó de 3.12% en julio a 3.26% en agosto y ahora a 3.45% en septiembre, de acuerdo con las cifras publicadas por INEGI en sus boletines mensuales. Aun así, el nivel se mantiene dentro del rango de tolerancia que utiliza el Banco de México (Banxico) para su objetivo de inflación, que es de 3% con un intervalo de variación de más/menos un punto porcentual, es decir, entre 2% y 4%.

Esto significa que, pese al repunte de los últimos dos meses, la inflación general todavía se ubica dentro de ese margen que el banco central considera consistente con su meta, aunque cerca del límite superior si la tendencia de alza continuara en los próximos cortes.

Por qué le importa a un inversionista

La inflación es uno de los datos que más influye en las decisiones de tasa de interés de Banxico, y esas decisiones a su vez afectan el rendimiento de instrumentos de deuda, el costo del crédito y, de forma indirecta, el tipo de cambio y la bolsa mexicana. Un dato de inflación general al alza, pero con la subyacente moderándose, suele interpretarse por los analistas como una señal mixta: no elimina la posibilidad de que Banxico continúe con cautela el proceso de ajuste de tasas, pero tampoco obliga a un cambio brusco de postura, ya que el repunte se concentra en precios agropecuarios que tienden a ser más transitorios.

Para quien invierte en instrumentos de renta fija en pesos —Cetes, bonos gubernamentales o fondos de deuda—, el nivel de inflación es la referencia para calcular el rendimiento real de su inversión: si la tasa que recibe un instrumento no supera con margen la inflación esperada, el poder de compra del capital invertido puede erosionarse con el tiempo.

La distinción entre inflación general y subyacente también importa para entender qué tan duradero puede ser un movimiento de precios. Como el repunte de septiembre se concentró en productos agropecuarios de alta volatilidad —cuyos precios suelen normalizarse en pocos meses conforme cambia la oferta estacional—, los analistas de mercado suelen distinguirlo de un repunte generalizado y persistente, que sería una señal más preocupante para la política monetaria y, por extensión, para el costo del crédito y el atractivo relativo de la renta fija frente a otros activos.

Qué sigue

El propio INEGI publicará próximamente el dato correspondiente a octubre de 2026, conforme a su calendario oficial de difusión. Mientras tanto, el mercado seguirá de cerca si el repunte en agropecuarios se revierte en los próximos cortes quincenales o si se extiende a otros componentes de la canasta, lo que sería relevante para las decisiones de política monetaria de Banxico en sus próximas reuniones.

Fuente

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Índice Nacional de Precios al Consumidor, septiembre de 2026, boletín publicado el 8 de octubre de 2026.

Este contenido es de carácter informativo. No constituye asesoría de inversión ni una recomendación personalizada.