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Actualidad de Mercados

El IPC de la BMV recupera los 64,000 puntos pese a cerrar la semana con pérdida de 0.71%

Portal Financiero 4 min de lectura
Edificio de la Bolsa Mexicana de Valores en la Ciudad de México

CliNKer * https://www.flickr.com/photos/photos_clinker/ — Wikimedia Commons — CC BY-SA 2.0

El IPC subió 1.10% el viernes 2 de octubre, impulsado por Grupo México y un entorno global de menor aversión al riesgo, pero la bolsa mexicana aún cerró la semana en números rojos.

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró la primera semana de octubre con un saldo mixto: después de perder el nivel de los 64,000 puntos el jueves, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) lo recuperó el viernes 2 de octubre, impulsado por un entorno global de menor aversión al riesgo. Aun así, el balance de la semana completa quedó en terreno negativo.

Lo que pasó en números

El jueves 1 de octubre, el IPC cerró con una caída de 0.60%, en 63,828.6 puntos, con lo que perdió la barrera psicológica de los 64,000 enteros. Un día después, el viernes 2 de octubre, el principal indicador de la BMV revirtió esa tendencia con un avance de 1.10%, para ubicarse en 64,531.68 puntos y recuperar ese nivel.

A pesar de la ganancia del viernes, la BMV terminó la semana con una pérdida acumulada de 0.71% frente al cierre de la semana anterior, de acuerdo con los datos reportados por distintos medios financieros mexicanos con base en las cifras oficiales del índice.

Qué impulsó el repunte del viernes

El avance del viernes estuvo apoyado principalmente en el desempeño de acciones de Grupo México, una de las emisoras con mayor peso dentro del IPC. A nivel global, el mercado se benefició de un entorno de menor aversión al riesgo, asociado a dos factores: una caída en los precios del petróleo y expectativas más optimistas entre los inversionistas sobre la trayectoria futura de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Ese mismo optimismo se reflejó en Wall Street, donde los tres principales índices cerraron la sesión del viernes con ganancias: el S&P 500 avanzó 0.74%, el Nasdaq Composite subió 1.19% y el Promedio Industrial Dow Jones ganó 0.49%. El comportamiento positivo en los mercados estadounidenses suele influir de manera directa en el desempeño de la BMV, dado el alto grado de integración entre ambos mercados.

El contexto de la semana

El movimiento se da en un punto en el que los inversionistas siguen de cerca las señales de política monetaria tanto en Estados Unidos como en México. En territorio local, el peso mexicano también mostró presión durante esta misma semana, tocando mínimos no vistos en meses frente al dólar, en un episodio que medios especializados han relacionado con el desarme de posiciones de "carry trade" —estrategias en las que inversionistas aprovechan diferenciales de tasas de interés entre países— más que con un deterioro de los fundamentales económicos de México.

Este vaivén entre pérdidas y recuperaciones es consistente con lo que ha sido un mes de septiembre volátil para la bolsa mexicana. El 20 de septiembre, el IPC encadenó su cuarta semana consecutiva a la baja y tocó su nivel más bajo desde diciembre; tres días después, el 23 de septiembre, el índice repuntó 1.45% en lo que fue su mejor ganancia en casi un mes. El cierre del 2 de octubre se suma a ese patrón reciente de sesiones volátiles, con avances y retrocesos de magnitud considerable en periodos muy cortos.

El peso que Grupo México tiene dentro del IPC no es casual: junto con otras emisoras del sector minero e industrial, forma parte del grupo de empresas con mayor capitalización del índice, por lo que sus movimientos —ligados en buena medida al precio internacional de metales como el cobre— pueden mover de forma notable el indicador en una sola sesión.

Qué sigue

De cara a las próximas semanas, los analistas de mercado seguirán atentos a los indicadores económicos que se publiquen tanto en México como en Estados Unidos, particularmente aquellos relacionados con empleo e inflación, que suelen anticipar las decisiones de política monetaria de la Fed y de Banxico. Cualquier sorpresa en estos datos —al alza o a la baja— tiende a traducirse en movimientos abruptos tanto en el tipo de cambio como en el IPC, dado que ambos mercados reaccionan de forma sensible a las expectativas sobre tasas de interés.

Para el inversionista de a pie, este tipo de episodios son un recordatorio de que los movimientos de corto plazo en los índices bursátiles —ya sean caídas o repuntes de un día— no necesariamente reflejan un cambio de tendencia de fondo, sino que suelen estar ligados a factores externos como el precio del petróleo o las expectativas sobre la Fed, que pueden revertirse con la misma rapidez con la que aparecen.


Este contenido tiene fines informativos. No constituye una recomendación de compra o venta de ningún instrumento financiero. Antes de tomar decisiones de inversión, consulta con un asesor financiero certificado.