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Inversiones

Spreads verticales de opciones: cómo limitar el riesgo y el costo de tu operación

Portal Financiero 5 min de lectura
Vista de Wall Street en Nueva York, símbolo de los mercados financieros donde se negocian contratos de opciones

Presidencia de la Nacion — Wikimedia Commons — CC BY-SA 2.0

Los spreads verticales combinan dos opciones del mismo tipo y vencimiento para acotar tanto la ganancia como la pérdida máxima. Te explicamos cómo funcionan el bull call spread y el bear put spread, con un ejemplo numérico y sus ventajas frente a comprar una opción simple.

Si ya conoces las opciones call y put y sus griegas, el siguiente paso natural es entender cómo los inversionistas combinan varias opciones en una sola operación para controlar mejor el riesgo. Los spreads verticales son una de las estrategias más usadas para lograrlo: en lugar de comprar una sola opción, se compra una y se vende otra del mismo tipo (ambas call o ambas put), sobre el mismo subyacente y con el mismo vencimiento, pero con distinto precio de ejercicio (strike).

¿Qué hace diferente a un spread vertical?

Comprar una opción call o put de forma aislada tiene una ventaja conocida: el riesgo máximo es la prima pagada. Pero también tiene una desventaja frecuente para quien recién empieza: la prima puede ser cara, especialmente si el activo es volátil, y la opción puede perder valor rápidamente si el movimiento esperado no llega a tiempo (lo que en una guía anterior describimos como el efecto de theta y la erosión del valor en el tiempo).

Un spread vertical responde a ese problema vendiendo una segunda opción para financiar parte del costo de la primera. A cambio de reducir el costo de entrada, el inversionista también limita su ganancia máxima posible. Es, en esencia, un intercambio: se sacrifica potencial de ganancia a cambio de pagar menos y asumir un riesgo más acotado y conocido desde el inicio de la operación.

Bull call spread: apostar al alza con riesgo definido

El bull call spread se construye comprando una opción call con un strike más bajo y, al mismo tiempo, vendiendo una call con un strike más alto, ambas con el mismo vencimiento. Es una estrategia para quien espera que el precio del activo suba, pero de forma moderada, no de forma explosiva.

El costo neto de abrir la posición (lo que se paga por la call comprada menos lo que se recibe por la call vendida) es la pérdida máxima posible. La ganancia máxima ocurre cuando el precio del activo sube por encima del strike más alto al vencimiento, y se calcula como la diferencia entre ambos strikes, menos el costo neto pagado.

Ejemplo ilustrativo (cifras hipotéticas, solo para fines didácticos): un inversionista compra una call con strike de 100 pesos pagando una prima de 6 pesos, y vende una call con strike de 110 pesos recibiendo 2.50 pesos. El costo neto de la operación es de 3.50 pesos por título, y esa cantidad es la pérdida máxima si el activo termina por debajo de 100 pesos. Si al vencimiento el activo cotiza en 110 pesos o más, la ganancia máxima sería de 10 pesos (la diferencia entre strikes) menos los 3.50 pesos pagados, es decir 6.50 pesos por título.

Bear put spread: apostar a la baja con riesgo definido

El bear put spread es el equivalente para quien anticipa una caída moderada en el precio. Se construye comprando una opción put con un strike más alto y vendiendo una put con un strike más bajo, también con el mismo vencimiento.

Aquí también el costo neto de la operación (la prima pagada por la put comprada menos la recibida por la put vendida) representa la pérdida máxima. La ganancia máxima se obtiene si el activo cae por debajo del strike más bajo al vencimiento, y equivale a la diferencia entre ambos strikes menos el costo neto pagado.

Al igual que en el bull call spread, vender la opción con el strike más alejado reduce el costo de la operación, pero también pone un techo a lo que se puede ganar si el movimiento resulta más pronunciado de lo esperado.

¿Por qué elegir un spread en lugar de una opción simple?

La principal ventaja de un spread vertical es que, desde el momento en que se abre la posición, el inversionista conoce con exactitud su pérdida máxima y su ganancia máxima. Esto resulta útil para quien está construyendo experiencia con derivados y prefiere parámetros claros antes de asumir estrategias con riesgo potencialmente mayor, como vender opciones sin cobertura (opciones "desnudas").

La contraparte es que la ganancia también queda limitada. Si el precio del activo se mueve mucho más de lo esperado, quien compró una opción simple se beneficiaría de todo ese movimiento, mientras que quien usó un spread se queda con la ganancia máxima ya calculada desde el inicio. Por eso los spreads verticales suelen preferirse ante un movimiento moderado y no un cambio abrupto y de gran magnitud.

Un par de consideraciones prácticas

Al tratarse de una posición con dos patas, los costos de comisión pueden ser más altos que los de comprar una sola opción, un punto que conviene revisar con el intermediario antes de operar. Además, al ser instrumentos derivados, conviene operar a través de un intermediario autorizado; en México, los contratos de opciones listados se negocian en MexDer y a través de casas de bolsa supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Entender el mecanismo de un spread vertical, cuánto se paga, cuál es la pérdida máxima y cuál es la ganancia máxima, antes de abrir la posición es el paso más importante para operar con control.

Este contenido es informativo y educativo. No constituye asesoría de inversión ni una recomendación para comprar o vender algún instrumento financiero. Antes de operar opciones o cualquier derivado, consulta a un asesor financiero autorizado y evalúa tu propia tolerancia al riesgo.