Qué son los NFT (tokens no fungibles) y cómo funcionan
Wattenoh — Wikimedia Commons — CC BY-SA 4.0
Un NFT certifica la propiedad de un activo digital único mediante blockchain. Te explicamos cómo funciona, para qué se usa y qué riesgos implica antes de considerar uno.
¿Qué es un NFT?
Un NFT, o token no fungible (por sus siglas en inglés, "non-fungible token"), es un registro digital único almacenado en una blockchain que certifica la propiedad de un activo específico. Puede representar una obra de arte digital, un coleccionable, un clip de video, un objeto de un videojuego o, en algunos casos, el título de un activo del mundo real.
La palabra clave es "no fungible". Una moneda tradicional, un peso o una criptomoneda como Bitcoin son fungibles: cualquier unidad es intercambiable por otra idéntica de igual valor. Un NFT, en cambio, tiene un identificador único e irrepetible dentro de la blockchain, por lo que no puede sustituirse por otro token de forma equivalente, igual que no podrías cambiar una obra de arte original por otra distinta y considerar que es "lo mismo".
¿Cómo funciona por dentro?
Los NFT se crean ("acuñan" o "mintean") mediante contratos inteligentes, casi siempre sobre la blockchain de Ethereum, aunque también existen en otras redes como Solana o Polygon. El contrato inteligente registra quién es el propietario del token, cuándo se transfirió y, en muchos casos, un enlace a los metadatos del archivo digital asociado (la imagen, el video o el audio).
Es importante entender un matiz técnico: en la mayoría de los casos, el NFT no "contiene" el archivo en sí, sino un registro de propiedad que apunta a él. Esto significa que, aunque la propiedad quede registrada de forma pública y verificable en la blockchain, el archivo original puede alojarse en un servidor externo, lo que introduce un riesgo si ese enlace deja de funcionar.
Usos principales
Desde que se popularizaron entre 2020 y 2021, los NFT se han usado principalmente para:
- Arte y coleccionables digitales: piezas únicas firmadas digitalmente por un artista, verificables en la blockchain.
- Videojuegos: objetos, personajes o terrenos virtuales que el jugador puede poseer y, en algunos casos, comerciar fuera del juego.
- Membresías y acceso: algunos proyectos usan NFT como "boleto" que otorga acceso a comunidades, eventos o beneficios exclusivos.
- Tokenización de activos del mundo real: existen proyectos experimentales que buscan representar bienes raíces, boletos o derechos de autor como NFT, aunque esta aplicación todavía es incipiente y depende del marco legal de cada país.
Riesgos que debes considerar antes de comprar uno
Antes de pensar en un NFT como inversión, vale la pena tener claros varios riesgos:
- Alta volatilidad y liquidez limitada. El valor de un NFT depende enteramente de que exista alguien dispuesto a pagar por él en el futuro; a diferencia de una acción o un bono, no genera flujos ni tiene un valor intrínseco respaldado por activos o utilidades.
- Riesgo de fraude y manipulación de precios. El mercado de NFT ha sido señalado por prácticas como el "wash trading" (compraventas simuladas entre cuentas del mismo dueño para inflar artificialmente el precio de un token antes de revenderlo a un tercero).
- Dependencia tecnológica. Si el servidor donde se almacena el archivo asociado desaparece, o si el proyecto detrás del NFT deja de dar soporte, el token puede perder gran parte de su atractivo práctico, aunque el registro de propiedad siga existiendo en la blockchain.
- Costos de transacción ("gas fees"). Comprar, vender o transferir un NFT en Ethereum implica pagar comisiones de red que pueden variar mucho según la congestión de la blockchain en ese momento.
¿Qué dice la regulación en México?
En México no existe hoy una regulación específica para los NFT. Lo que sí existe es un marco más amplio para los criptoactivos: Banxico, la Secretaría de Hacienda y la CNBV han advertido en comunicados conjuntos que los activos virtuales no tienen curso legal en el país, que las instituciones financieras reguladas no están autorizadas a ofrecerlos directamente al público, y que se trata de activos altamente volátiles y especulativos. La CONDUSEF, por su parte, ha señalado que las operaciones con criptoactivos son irreversibles y no están protegidas por los mecanismos de defensa del usuario financiero que sí aplican a la banca tradicional.
Como los NFT se construyen sobre la misma infraestructura blockchain que las criptomonedas, estas mismas advertencias generales sobre volatilidad, falta de respaldo y ausencia de protección al usuario son un buen punto de partida para evaluar el riesgo, aun cuando no exista todavía un pronunciamiento dirigido específicamente a los tokens no fungibles.
Conclusión
Los NFT son una innovación tecnológica interesante para certificar la propiedad digital de un activo único, con aplicaciones reales en arte, videojuegos y membresías digitales. Sin embargo, su valor de mercado es altamente especulativo, el marco regulatorio en México todavía es limitado y los riesgos de fraude y liquidez son considerables. Cualquier decisión de comprar uno debe partir de entender bien su funcionamiento técnico y de estar dispuesto a asumir una pérdida total del capital invertido.
Este contenido tiene fines informativos y educativos. No constituye una recomendación ni asesoría de inversión. Antes de tomar decisiones financieras, consulta a un asesor registrado y revisa fuentes oficiales como Banxico, CNBV y CONDUSEF.